El acebuche, antepasado silvestre del olivo y testigo arraigado de la historia de nuestra tierra, crece formando parte protagonista del bosque característico de la provincia de Cádiz: el acebuchal.

 

La acebuchina es su fruto, una diminuta aceituna muy costosa de cosechar, por su tamaño y por el difícil acceso a los parajes donde se encuentra. Tiene además un rendimiento muy bajo, necesitando el doble de acebuchina que de aceituna convencional para extraer la misma cantidad de aceite.

 

Su aceite evoca aromas campestres, de hierba recién cortada y frutos secos, presentando un ligero picor. Muy apreciado medicinalmente por su alto contenido en Vitamina E, un antioxidante que se halla en doble proporción respecto al aceite de oliva.

 

Este aceite reivindica el valor del paisaje andaluz, y desde El Herrerillo queremos ser parte activa de su conservación a través de nuestro trabajo y tu compromiso al adquirir este producto.

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